Delirium
tremens por abstinencia alcohólica

Definición
Es
un trastorno que involucra cambios mentales repentinos y severos (psicosis) o cambios neurológicos (incluyendo convulsiones) producidos al suspender abruptamente
el consumo de alcohol. También se puede presentar pulso acelerado, así como
presión sanguínea y temperatura elevadas.
Causas, incidencia y factores de riesgo
El
delirium tremens puede ocurrir después de un período de consumo excesivo de
alcohol, especialmente si la persona no ingiere suficiente alimento.
También
puede ser causado por una lesión en la cabeza, infección o enfermedad en personas
con antecedentes de alto consumo de alcohol. Es más común en las personas
que tienen antecedentes de un estado de abstinencia alcohólica al suspender
el consumo de alcohol, en especial en personas cuyo consumo es equivalente
a 3 1/2 ó 4 litros (7 u 8 pintas) de cerveza (o medio litro de licor "fuerte")
diarios, durante varios meses, así como en aquellas personas con antecedentes
de consumo habitual de alcohol o alcoholismo que se ha presentado por más
de 10 años.
Los
síntomas son producto de los efectos
tóxicos del alcohol en el cerebro y el sistema nervioso y pueden
ser severos y progresar rápidamente.
Síntomas
Los
síntomas adicionales que pueden aparecer son:
Nota:
los síntomas se presentan más usualmente durante las primeras 72 horas después
de la última bebida, pero pueden aparecer hasta 7 ó 10 días después y pueden
progresar rápidamente.

El delirium tremens es una emergencia médica, por lo que se debe buscar asistencia médica con rapidez.
Un examen del sistema neuromuscular puede mostrar un incremento del reflejo de sobresalto, temblor muscular rápido y rítmico u otros cambios que indican abstinencia alcohólica. Puede haber evidencia de un incremento de la función autonómica, como una sudoración profusa.
Se pueden presentar síntomas de deshidratación o desnutrición y signos que indican trastornos de los electrolitos. Una inspección ocular puede mostrar anomalías en el movimiento del músculo ocular como retardo en el parpadeo. El ritmo cardíaco puede ser rápido y puede haber latidos cardíacos irregulares. La presión sanguínea puede ser normal, elevada o baja.
Un examen toxicológico sérico
suele ser positivo para la presencia de alcohol. La química sérica
(estudio ampliado de química sanguínea) puede mostrar trastornos
de los electrolitos, en especial, disminución en los niveles de potasio
y magnesio. Un ECG (electrocardiograma) puede mostrar arritmias y se puede
realizar un EEG (electroencefalograma) para descartar otras causas de las
convulsiones.