MEMORIA
Diversos investigadores han demostrado que el consumir alcohol de una manera abusiva y crónica daña la memoria retrospectiva, esto es: el proceso deaprendizaje, la retención y la capacidad de recordar.
Poco se conoce de los efectos del alcohol sobre la memoria del cada día, es decir de hoy para hoy, la memoria prospectiva, la capacidad de recordar cosas que hay que hacer en un futuro inmediato, recordar las cosas que se tienen pensado hacer en el cada día, las actividades diarias.......

Recientemente, en la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research, se publicó un articulo sobre un estudio basado en una metodología de encuesta vía Internet, y como resultado de este trabajo se encontró que el consumo excesivo y continuado del alcohol tiene un impacto y produce un daño en la memoria del día a día del consumidor de alcohol. Este daño se manifestó sobretodo sobre la memoria prospectiva, es decir, que tiene efectos tales como olvidarse de enviar a alguien una tarjeta de cumpleaños o por otra razón, olvidarse de lo que uno va a decir en el medio de una conversación, el volverse repetitivo en contar la misma historia varias veces a la misma persona, olvidarse de donde colocan las cosas de uso diario, claro, todos nosotros tenemos lapsos de memoria, bien sea del día a día o de cosas del pasado, pero en las personas que consumen alcohol en exceso estos errores son más frecuentes y se notan más, inclusive mucho más que en las personas que beben ocasionalmente o de una manera moderada
Esta encuesta fue respondida por 763 participantes, de los cuales 465 eran mujeres y 298 hombres, la encuesta estaba alojada en una página Web de la Universidad de Westminster, Reino Unido, y en la encuesta se presentaron dos tipos de cuestionarios, uno, para la memoria de tipo prospectivo y, otro, para la memoria del cada día. Los resultados demostraron que existe una relación entre la dosis de alcohol consumida y los cambios de la memoria del día a día. Se pudo observar que los bebedores que abusan en exceso del alcohol, cometían, de una manera más consistente, errores que aquellas personas que indicaban que bebían ocasionalmente o de manera moderada. Encontraron que un 30% de los bebedores abusivos y en exceso del alcohol presentaban más problemas relacionados con la memoria que una persona que indicaba que no consumía alcohol y un 25% más de problemas que aquellas personas que indicaban que eran bebedores moderados.
Pero algo que resalta en los resultados obtenidos en esta encuesta, es que bebedores que consumían unas 10 a 25 unidades de alcohol por semana, es decir cantidades aceptables y no abusivas de alcohol, también reportaban problemas con su memoria.Realmente este estudio es muy revelador y permite demostrar que el alcohol no sólo afecta la memoria retrospectiva, sino también la memoria del día a día. Uno de los síntomas de los que suelen quejarse los alcohólicos, son sus ”lagunas mentales”, es decir, el no acordarse de todas las trastadas que cometieron durante su borrachera, estas ”lagunas mentales” generalmente contribuyen a aumentar los sentimientos de culpa del borracho y hacen más difícil el proceso de sobrevivir al “ratón moral”.
Alerta pues con el uso abusivo del alcohol; lo mejor es no beber y mantenerse sobrio. Si no se tiene problemas con la manera de beber, pues, beber de forma moderada y ocasional, pero siempre teniendo control de cuanto alcohol se ingiere

Con el paso de los años la memoria se va perdiendo, para evitarlo es importante mantener una vida intelectual activa y una nutrición adecuada, ambas van a permitir a nuestro cerebro realizar bien sus funciones.
Dentro de la vida intelectual o mental activa podemos realizar diferentes ejercicios, aquí propondremos los dados por un japonés llamado MaruchiKa Noguchi, él inventó una filosofía de vida a principios del siglo XX y con estos ejercicios se pueden notar resultados inmediatos:
-antes de dormirte intenta recordar una situación que hayas vivido a lo largo del día, recuerda cual era tu posición, si hacía frío o calor, cómo estaba el cielo, cómo ibas vestido y peinado, qué hacían las otras personas, qué hablaste, qué pensaste, cómo olía, cómo estaba decorada la casa, etc. A la mañana siguiente intenta recordar de nuevo lo mismo. Hazlo durante una semana. Descansa otra semana y vuelve a hacerlo a la siguiente semana. Deja de hacerlo cuando recuerdes con igual rapidez por la mañana que por la noche.
-Para memorizar ideas complejas: haz una síntesis mental asociada a algo cotidiano para tí, pronúnciala verbalmente antes de dormirte, después olvídala para dormir bien. Luego bastará que recuerdes la idea cotidiana y vendrá a tu mente.
- Visualiza cosas que quieras solucionar, por ejemplo despertarte por las mañanas sin el despertador, ve en tu interior como te levantas contento a la hora correcta, vas al servicio, luego desayunas.
El inventor de estos ejercicios, que viajó por todo el Japón para extender sus prácticas, cada vez dormía menos, además en el momento de salir el tren él visualizaba la estación antes a donde se tenía que despertar, después se dormía. ¡Nunca se pasó de estación!
En cuanto a la dieta te detallo lo que mejor te puede venir:
-ricos en hidratos de carbono complejos: al descomponerse te darán la glucosa o gasolina para tus neuronas: cereales integrales, arroz integral, avena, pan integral, pastas, patatas.
-colina, para transmitir rápidos los impulsos: yema de huevo, vegetales de hoja verde, sesos, hígado.
-fósforo: en los pescados, legumbres como alubias y guisantes, queso, plátano, cereales integrales.
-vitaminas del grupo B para formar la mielina y los neurotransmisores: frutos secos, levadura de cerveza, germen de trigo, soja, arroz, cacahuetes, huevos, lácteos, avena.
-antioxidantes: aceites vegetales como el de oliva, naranja, limón, papaya, kiwi, fresa, mango; hojas de diente de león, zanahoria, perejil, espinacas, calabaza.
-cinc, componente de la membrana de la neurona: harina de soja, nueces del Brasil, almendras
-cobre: frutos secos, cereales integrales, levadura de cerveza, legumbres.