
Los rasgos de la personalidad y los trastornos emocionales.
Se está encontrando en estudios que el
alcoholismo está altamente relacionado con comportamiento impulsivo,
excitable y comportamiento que busca nuevas experiencias, y que dichos patrones
son establecidos temprano en la vida, si es que no son heredados. Las personas
que sufren de trastorno de hiperactividad de déficit de atención,
una enfermedad a menudo hereditaria cuyos rasgos son los mismos, corren un riesgo
mayor de alcoholismo. Los niños que posteriormente se convierten en alcohólicos
o que abusan las drogas tienen una mayor probabilidad de tener menos temor a
las situaciones nuevas, aunque exista un riesgo de peligro. En una prueba sobre
el funcionamiento mental, los alcohólicos (principalmente las mujeres)
no mostraron ningún déficit de pensamiento, sin embargo, mostraron
ser menos capaces de inhibir sus respuestas que los no alcohólicos.
Las personas severamente deprimidas o ansiosas presentan un riesgo mayor de
desarrollar alcoholismo, tabaquismo y otras formas de adicción o consumo de drogas
El problema de alcoholismo en estos casos puede deberse a la automedicación
de la ansiedad o la depresión. Debe tomarse nota de que estos trastornos
de estado de ánimo son a menudo causados por el alcoholismo y pueden
reducirse después de la supresión del alcohol.
En un tiempo se pensó que una historia familiar vinculada con una personalidad
pasiva y necesidades de dependencia anormales aumentaba el riesgo; sin embargo,
los estudios no han soportado esta teoría.
Los factores socioeconómicos.
Se ha pensado por mucho
tiempo que el alcoholismo es más prevalente en las personas con niveles
educativos inferiores y en los desempleados. Un estudio bien realizado en 1996,
sin embargo, reveló que la prevalencia de alcoholismo entre los adjudicatarios
adultos de bienestar social era del 4.3% al 8.2% lo cual era equivalente al
porcentaje en la población general, que es del 7.4%. Tampoco hubo ninguna
diferencia en la prevalencia entre los afroestadounidenses pobres y los blancos
pobres. Entre los grupos de bajos ingresos, sin embargo, hubo
tendencias que diferían de la población general. Por ejemplo,
hubo la misma cantidad de hombres que de mujeres con problemas de alcohol. El
beber excesivo puede ser más peligroso entre los grupos de ingresos más
bajos; un estudio encontró que era un factor principal en la mayor tasa
de mortalidad de las personas, en particular los hombres, en grupos socioeconómicos
más bajos comparado con aquéllos en grupos de nivel más
alto.
Los factores geográficos.
Aunque un 54% de adultos que habitan en las zonas
urbanas han cosumido alcohol por lo menos una vez al mes comparado con un 42%
en las zonas no urbanas, la vida en la ciudad o el campo no tiene una influencia
en el riesgo de tomar hasta la embriaguez o el uso exagerado de alcohol. Las
personas en los Estados Unidos del área central del norte presentan el
mayor riesgo de beber exageradamente (alto uso de 6.4% y de beber hasta la embriaguez
de 19%) y las personas en el noreste presentan el riesgo más bajo (alto
uso de 4.5% y de beber hasta la embriaguez de 13%).
¿Qué tan serio es el alcoholismo?
Cerca de 200,000 muertes
al año pueden ser completa o parcialmente atribuidas a la bebida. Aunque
las personas que sólo toman de dos a cuatro bebidas a la semana presentan
las tasas de mortalidad más bajas comparado con los no bebedores y los
bebedores empedernidos, el beber dos o más bebidas alcohólicas
al día aumenta el riesgo de muerte en un 50%. Además, el alcoholismo
en si reduce el promedio de vida en 10 á 12 años. Entre más
temprano empiece a beber de manera exagerada una persona, mayor es el riesgo
que corre de contraer enfermedades serias más adelante. El alcoholismo
puede matar de muchas maneras diferentes.
La sobredosis.
El alcohol es una droga y las personas
pueden morir por una sobredosis. Esto es un peligro especialmente entre los
adolescentes que pueden querer impresionar a sus amigos con su capacidad para
beber alcohol pero que todavía no pueden medir los efectos.
Los accidentes y la violencia.
El alcohol juega un papel
importante en más de la mitad de todas las muertes por accidente de automóvil.
El tomar menos de dos bebidas puede deteriorar la capacidad para conducir. El
alcohol también aumenta el riesgo de lesiones accidentales por varias
otras causas. En un estudio realizado entre los pacientes de una sala de urgencias
se mostró que un 47% de los que se econtraban en urgencias resultaron
positivos a las pruebas de alcohol, y el 35% se econtraban ebrios. De los que
estaban ebrios, el 75% mostraron evidencia de alcoholismo crónico. Esta
enfermedad es el principal diagnóstico en un cuarto de todas las personas
que se suicidan; el alcohol está implicado en un 6.7% de todos los asesinatos.